Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen. Pr 6.23

Articles by "Estudios Bíblicos"

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Iniciamos el estudio de la "Carta a los Gálatas". Les deseo  a todos las más preciosas bendiciones del Señor en el inicio de este estudio. Que hermoso es saber que está dedicando tiempo a la meditación de la Palabra de Dios. El estudio continuo de la Biblia es un privilegio, pero también es una necesidad, porque es nuestro alimento espiritual.

Tenemos como objetivo iniciar nuestros estudios de la carta que Pablo escribió a los Gálatas, recordando que serán 20 estudios de este libro que ha marcado una gran diferencia en las vidas de aquellos que se esmeran en estudiarlo. Deseo pues, que con la ayuda de Dios, pueda disfrutar de las riquezas de la Palabra de Dios que encontraremos en el estudio de esta epístola. Iniciemos pues con los aspectos introductorios de la carta a los Gálatas.

En relación a la introducción de la carta
La carta a los Gálatas es una de las fuentes, probablemente la mejor, que nos informa sobre el comienzo del evangelio en Galacia. Gracias a su contenido sabemos de las actividades misioneras desarrolladas por Pablo en una región que cubre gran parte del centro de Asia Menor, y que desde el siglo I, antes de Cristo, estaba bajo el dominio del imperio romano, en la condición de "provincia", a diferencia de Filipos que era una colonia romana.

En ese momento Galacia estaba habitada por los descendientes de las antiguas tribus de los celtas o galos, donde se originó su nombre, que tres siglos antes habían emigrado de Europa central a esa región. Algunas de estas tribus llegaron hasta Asia Menor, se establecieron, y luego se extendieron gradualmente a lo largo de grandes territorios hasta los límites de lo que hoy es Turquía.

Galacia, más allá de la carta, se menciona sólo cinco veces en el Nuevo Testamento (Hechos 16:6, 18:23; 1 Corintios 16:1; 2 Timoteo 4:10 y 1 Pedro 1:1). Pero es importante señalar que a pesar de estas pocas referencias, la importancia que tuvo la región en el inicio del cristianismo fue tan sorprendente como el testimonio personal de Pablo; allí él anunció el evangelio (4:13) y, desde luego fundó y organizó una serie de pequeñas comunidades dispersas en toda la provincia (Hechos 14:21-23).

En relación al autor
  1. Evidencias externas
    1. Los siguientes autores atribuyeron la carta al apóstol Pablo: Canon de Marción (140 d.C.), Canon de Muratori (170 d.C.), Ireneo (140-203 d.C.) y Tertuliano (150-222 d.C. ).
    1. En tiempos modernos, incluso la escuela de Tübingem, una escuela alemana de la línea más disputadora, aceptaron la carta como genuinamente paulina.
  1. Evidencias internas
    1. La carta reivindica la autoría paulina (1:1 );
    1. Las referencias personales en los capítulos 1 y 2 están en armonía con lo que sabemos de la vida de Pablo, a través del libro de los Hechos.
    1. La enseñanza sobre la justificación por la fe en los capítulos 3 y 4 se corresponde con la enseñanza de Pablo en otras cartas propias.
    1. El problema principal de la carta (la lucha contra la vida cristiana presa del legalismo) encaja perfectamente con el modelo de las iglesias en el tiempo de Pablo, es decir, los primeros años del evangelio.
    1. El espíritu agudo de la carta corresponde al carácter objetivo de Pablo cuando trataba de asuntos que podrían hacer daño a la iglesia.

En relación  a la definición de la fecha y lugar de la carta
Existen diferentes posiciones entre los comentaristas en cuanto a la fecha de redacción de la carta. No obstante he adoptado la postura de una fecha más posterior a la de otros comentaristas, ya que durante los tres viajes misioneros, Pablo trabajó en el sur de Galacia antes que cualquier otro grupo de iglesias.

Esta posición se basa en las siguientes evidencias:
  1. Esta carta a los Gálatas fue escrita después del Concilio de Jerusalén, ya que describe la relación de Pablo con otros líderes cristianos. El viaje a Jerusalén que se menciona en 2:1 debe ser identificado con el realizado en Hechos 15:1-4.
  1. Esta carta fue escrita después de las dos visitas anteriores a Galacia. La primera descrita en Hechos 13:14 y la segunda en Hechos 15:40-16:5. Esos viajes deben ser identificados con Gálatas 4:13.
  1. Siendo así, esta carta fue escrita poco después de la conversión de los Gálatas, porque Pablo estaba sorprendido por la rapidez con que se estaban alejando del Dios que los había llamado. Esta declaración debe ser identificada con Gálatas 1:6.
  1. Entonces, esta carta pudo haber sido escrita durante su segundo viaje misionero a Corinto, antes de la llegada de Timoteo y Silas. Y eso explicaría la omisión de sus nombres en el saludo de la carta, según Gálatas 1:1, cf. 1 Tesalonicenses 1:1 y 2 Tesalonicenses 1:1 que fueron cartas escritas en la misma época.
  1. Esta carta pudo haber sido escrita desde la ciudad de Corinto entre los años 50 a 53 durante el segundo viaje, probablemente en el año 50 poco antes de las cartas a los Tesalonicenses. Así que, esta pudo haber sido la primera carta, de las 13 cartas escritas por el apóstol Pablo en su ministerio de asistencia a las iglesias.

En relación a los destinatarios y ubicación
Los gálatas del tiempo de Pablo eran descendientes de los galos que habían emigrado desde la Galia hasta el centro-norte de Asia Menor  varios siglos antes. Es difícil determinar en qué área se encontraban las "iglesias de Galacia".

Probablemente fue a las iglesias que fundó en el primer viaje misionero a quienes escribió esta carta. Pero ciertamente no fue para una comunidad en particular y determinada, sino para las diversas comunidades (1:2), formadas por creyentes que, en su mayoría o posiblemente en su totalidad, procedían del paganismo (4:8).

En relación al carácter de los Gálatas
Galacia no era un pueblo o una ciudad, era una provincia de Asia. Fue visitada por Pablo en varias ocasiones. En el primer viaje descrito en Hechos 13 y 14 el liderazgo que había comenzado con Bernabé pasó a Pablo en reconocimiento del ministerio específico que Dios le había dado. En el segundo viaje, Pablo comenzó su ministerio en la región (Hechos 16:6), y en el tercer viaje él también pasó por las regiones de Galacia y Frigia (Hechos 18:23). En esas ocasiones se establecieron varias congregaciones locales (Gálatas 1:2 y 1 Corintios 16:1).

Los Gálatas se caracterizaron por ser un pueblo impulsivo, voluble, inestable y fácilmente influenciable. Eran un pueblo que, en medio de las dificultades, cambiaba de posición con gran facilidad (cf. Gálatas 1:6, 3:1-3, 4:9, 15-16, 5:15).

A los Gálatas les faltaban  dos características que deben tener los cristianos maduros. Carecían de discernimiento espiritual y perseverancia; es por eso que tenían esos cambios de posición.

En relación con el tema y el género literario
El fundamento en torno al cual giran los Gálatas es su actitud en relación con el verdadero evangelio. El apóstol Pablo pone en claro "la verdad del evangelio": origen, contenido, el recibimiento de la justificación por la fe en Cristo, las bases doctrinales y la aplicación práctica.

La iglesia cristiana (en Galacia, e incluso en Palestina) al principio, atacada por la predicación de los judaizantes, estaba confundida acerca de la relación que debía mantener con el judaísmo y la ley. Frente a la oposición de la libertad del evangelio predicado por Pablo, probablemente algunos enseñaron que la salvación era por fe, y que la santificación debía ser obtenida por la práctica de las buenas obras y la obediencia a la ley (Gálatas 3:1-5, 4:8-11).

El mensaje básico de Pablo a los Gálatas y los cristianos con las dudas causadas por los judaizantes, era muy alto y claro: los cristianos son salvados por la fe y viven la vida cristiana por la fe (2:19-21), y esta es la vida plena de libertad (5:1, 13) vivida o transitada en el Espíritu (5:16, 25).

Las obras y la ley no pueden salvar ni santificar. La decisión del Concilio de Jerusalén en el 49 d.C. (Hechos 15) ayudaron a resolver este problema de manera concluyente. El cristiano debe tener en cuenta que la santificación es a la vez una posición otorgada por Cristo, como un proceso para llegar a ser espiritualmente maduros en Cristo, y vivir la vida cristiana por la fe en el poder del Espíritu Santo. En otras palabras, Pablo está diciendo: "Transfórmarte en aquello que eres".

De modo general en relación con el género literario, la Epístola a los Gálatas es bastante similar a las otras epístolas de Pablo, así como los patrones de las epístolas de aquel tiempo. Aunque muchos la ven como de carácter apologético no hay pruebas suficientes para llegar a la conclusión de que Pablo escribió Gálatas como una epístola apologética.

En relación con el propósito
Pablo tenía en mente tres propósitos bien relacionados al escribir a los Gálatas:
  1. Defiende su autoridad como apóstol contra las declaraciones de sus oponentes, los falsos hermanos (Gálatas 1:7-9, 2:4, 5:9-10, 12; 6:12-13).
  1. Definir, explicar y demostrar el verdadero mensaje del evangelio que estaba siendo mancillado por los judaizantes (Gálatas 3:23-28).
  1. Aplicar el mensaje del Evangelio a la vida cristiana por el poder del Espíritu Santo (Gálatas 5:1-26).

En relación con la teología
El contenido teológico de la carta muestra que el objetivo de Pablo era combatir la herejía judaizante que se extendió rápidamente entre los Gálatas.

Los judaizantes eran Judíos que habían creído en el Evangelio, pero insistían en que además de la fe, los cristianos debían ser circuncidados y guardar la ley de Moisés para ser salvo.

Teológicamente, Pablo escribió Gálatas para persuadir a la iglesia que la salvación es por fe y no por obras o por la ley, más exactamente, la salvación y la vida cristiana se deben vivir por fe, a medida que los cristianos experimenten su libertad en Cristo, libertad que es aplicada por el Espíritu Santo en la vida de todos los cristianos.

La teología básica de Gálatas tiene relación con la verdad del evangelio y sus implicaciones.

La aplicación de este mensaje debe quedar nítidamente claro: para un cristiano que fue salvo por la fe, vivir la vida cristiana a través de las obras legalistas equivale a anular la obra de la cruz y dejar escapar la libertad de vivir en el Espíritu.

En relación  a la estructura del texto
  1. INTRODUCCIÓN 1:1-9
    • Salutación: la base de la libertad 1:1-5.
    • El propósito: el desafío de la libertad 1:6-9.
  1. ARGUMENTO BIOGRAFICO - UNA REVELACIÓN INDEPENDIENTE 1:10-2:21
    • La revelación independiente de la enseñanza humana y judías 1:10-24.
    • La revelación independiente de la enseñanza judaizante 2:1-10.
    • La revelación independiente de la presión apostólica 2:11-18.
    • La revelación independiente de los intereses egoístas 2:19-21.
  1. ARGUMENTO TEOLÓGICO - EL FRACASO DEL LEGALISMO 3:1 a 4:31
    • El fracaso del legalismo por experiencia personal 3:1-5.
    • El fracaso del legalismo, mediante la enseñanza del AT 3:6-14.
    • El fracaso del legalismo por la prioridad de la promesa 3:15-22.
    • El fracaso del legalismo por la superioridad de la fe madura 3:23 a 4:7.
    • El fracaso del legalismo por el peligro de la reacción 4:8-11.
    • El fracaso del legalismo por contraste de motivos 4:12-20.
    • El fracaso del legalismo por el contraste: esclavitud X libertad 4:21-31.
  1. ARGUMENTO PRÁCTICO - EL EFECTO DE LA LIBERTAD 5:1 a 6:10
    • El efecto de la libertad y la declaración introductoria 5:1-12.
    • El efecto de la libertad y sus consecuencias 5:13-15.
    • El efecto de la libertad en la práctica individual 5:16-24.
    • El efecto de la libertad en la práctica social 5:25-6:10.
  1. CONCLUSIÓN 6:11-18
    • El propósito de la libertad - la cruz 6:11-15.
    • El precio de la libertad - el sufrimiento 6:16-17.
    • La bendición de la libertad - la gracia 6:18.

En relación con las particularidades de la carta
  1. Es una de las únicas cartas que carecen de acción de gracias que Pablo siempre mencionaba al principio de sus cartas.
  1. En esta carta, Pablo trata con la iglesia de Galacia del mismo tema tratado en el Concilio de Jerusalén (cf. Hechos 15).
  1. La controversia tratada en el Concilio de Jerusalén fue motivada por los judaizantes. La herejía judaizante afirmó que había un elemento de mérito humano en la justificación, y que las obras de la ley, debían añadirse a la fe en Jesucristo para que aconteciese la salvación, la justificación. Ellos no afirmaban que la circuncisión y la observancia de la ley debían sustituir la fe en Jesucristo, pero ponían estos requerimientos como  complemento de la fe en Jesucristo. De esa manera desmerecían el sacrificio de Cristo, que era pleno, perfecto y completo.
  1. El tema de la libertad cristiana, o su equivalente se menciona y destaca once veces, aun cuando es una carta pequeña.
  1. En esta carta se ve claramente la revelación de la entrega de la Ley en el Antiguo Testamento (cf. Gálatas 3:19-4:11).
  1. En esta carta se encuentra una sola mención a la alegoría que se encuentra en el Antiguo Testamento (cf. Gálatas 4:21-31).
  1. La carta a los Gálatas forman junto con Romanos, 1 y 2 Corintios el grupo de cuatro cartas de las que no hay duda en cuanto a su autenticidad.

En relación a los daños causados por los judaizantes
Los creyentes de Galacia, en su mayoría aceptaron las enseñanzas pervertidas de los judaizantes, con resultados desastrosos. El legalismo causó mucha confusión religiosa en Galacia. Varios pasajes de la carta revelan que los judaizantes causaron estragos en las comunidades:
  1. Los Gálatas se alejaron de Pablo y se unieron al otro mensaje que no era el verdadero evangelio (Gálatas 1:6).
  1. Los Gálatas estaban fascinados y depositaron su confianza en la carne, la naturaleza vieja (Gálatas 3:1-3).
  1. Comenzaron a observar los días, meses, tiempos y años, que eran prácticas extrañas al Nuevo Testamento que no valían nada (Gálatas 4:10).
  1. Deseaban colocarse bajo la ley que hace que sea más cómodo de seguir para la carne; ya que no requiere madurez y decisiones constantes en el Espíritu Santo (Gálatas 4:21).
  1. Los Gálatas estaban atrapados bajo el yugo de la esclavitud de la ley, sometiéndose a ordenanzas extranjeras (judías) y anticuadas (Gálatas 5:1,3).
  1. Por lo tanto, cayeron de la gracia (Gálatas 5:4) y fueron desobedientes a la verdad (Gálatas 5:7).

En relación a la importancia del estudio de Gálatas
Todo cristiano que se preocupa por la salud espiritual de su vida privada y la salud de su vida comunitaria debe estudiar esta carta profundamente. Así como nos preocupamos por los ingredientes descritos en el envase de algunos alimentos y tratamos de comprar sólo alimentos que nos harán bien para la salud, el estudio de Gálatas nos dará mayor atención a los aditivos y los ingredientes añadidos al evangelio que pueden dañar nuestra salud espiritual. Esta carta nos muestra cuales son estos aditivos artificiales y perjudiciales para el evangelio puro.

Al estudiar esta carta seremos guiados a los fundamentos de nuestra fe. Recordaremos o conoceremos qué es el evangelio puro y saludable. Vamos a ver cómo aplicarlo a nuestra vida cotidiana.

Pablo usó de métodos actuales para combatir contra los ataques de los herejes judaizantes. Él utilizó la historia de su conversión, utilizó la ilustración de la vida de Abraham e incluso utilizó un poco de humor sarcástico para mostrar a los Gálatas y a nosotros que no vale la pena dejar la verdad del evangelio y añadir algo que lo hace impuro e impropio.

A través del estudio de la carta a los Gálatas comprobaremos la importancia de la vida en el Espíritu. Vivir la vida cristiana es vivir una vida controlada y dirigida por el Espíritu Santo. Es vivir una vida en dependencia del Espíritu Santo, no sometiéndonos a la carne, es decir, a la vieja naturaleza, pero dejándola libre para que su fruto sea producido en nuestras vidas.

El estudio de Gálatas es actual e importante, especialmente teniendo en cuenta la tendencia de las iglesias al galatianismo, es decir, una tendencia a las prácticas judaizantes o a las prácticas de añadir elementos extraños al evangelio.

Conclusión
En muchos círculos, el mensaje puro de la gracia es ridiculizado y llamado: "doctrina peligrosa". Hay algunos que admiten que la Biblia enseña el Evangelio de la gracia, pero luego agregan que, a su juicio, esa es una doctrina "peligrosa" y "desastrosa" para ser "predicada y enseñada. Sin embargo, se olvidan de que no es el Evangelio de la gracia, sino más bien el "legalismo " y el "libertinaje" las doctrinas peligrosas y desastrosas.


El "legalismo" bajo cualquier forma que aparezca debe ser identificado como "galatianismo".

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A causa de la violencia con la que trataste a tus parientes cercanos de Israel, te llenarás de vergüenza y serás destruido para siempre. Cuando tus parientes fueron invadidos, te mantuviste al margen y te negaste a ayudarlos.  Los invasores se llevaron su riqueza y echaron suertes para repartirse Jerusalén,  pero tú actuaste como un enemigo de Israel. No debiste alegrarte cuando desterraron a tus parientes a tierras lejanas. No debiste gozarte cuando el pueblo de Judá sufría semejante desgracia. No debiste hablar con arrogancia en ese terrible tiempo de angustia. No debiste saquear la tierra de Israel mientras ellos sufrían semejante calamidad. No debiste regodearte de su destrucción mientras sufrían semejante calamidad. No debiste robar sus riquezas mientras sufrían semejante calamidad. No debiste pararte en la encrucijada para matar a los que intentaban escapar. No debiste capturar y entregar a los sobrevivientes  en su terrible tiempo de angustia. Abdías 1:10-14.

Introducción

Hoy tenemos como objetivo examinar otro párrafo de la profecía de Abdías. Vamos a estar estudiando los versículos de Abdías 1:10-14.

Los libros proféticos del Antiguo Testamento son mensajes inspirados y enviados por diferentes predicadores, quienes fueron llamados por Dios a este ministerio profético, para llevar Su palabra a su pueblo y a otras naciones que también están bajo Su autoridad. Los profetas ejercieron su ministerio en el mismo período de tiempo comprendido en los libros históricos; especialmente los libros de Reyes y los libros de Crónicas. La mayoría de ellos proclaman la voluntad de Dios a los descendientes de Abraham, hebreos, identificados como los israelíes y los judíos. Sin embargo algunos de ellos en sus escritos tienen también referencia a otras naciones. El libro de Abdías es un libro profético sobre la gente de Edom, descendientes de Esaú, el primogénito de Isaac.

Los libros proféticos incluyen referencias ocasionales al futuro, especialmente profecías acerca de la primera venida de Jesucristo. Los primeros cinco de estos libros porque son más largos, son conocidos como los profetas mayores. Isaías escribió unos 700 años antes de Cristo y se utilizó la caída de Israel (la mayor parte de los descendientes de Abraham) para advertir a Judá (las otras tribus) que necesitaban arrepentirse. Jeremías llegó unos 100 años más tarde y dio la última advertencia de Dios para el pueblo rebelde de Judá antes de su caída. Jeremías también escribió Lamentaciones, un libro de duelo a causa de la destrucción de Jerusalén. Ezequiel y Daniel estaban entre los cautivos de Judá en Babilonia. Instaron al pueblo al arrepentimiento y la confianza de que Dios los iba a rescatar de su cautiverio.

Hay que recordar que los restantes doce libros del Antiguo Testamento son llamados los Profetas Menores porque son más cortos. Sus mensajes son también muy significativos e importantes. Algunos de ellos fueron escritos en la época de la caída de Israel (Amós, Oseas y Miqueas), mientras que otros fueron escritos en el momento de la caída de Judá (Sofonías y Habacuc). Joel advirtió al pueblo de Judá acerca de la necesidad de arrepentimiento. Jonás y Nahum hablaron de las consecuencias de los pecados de la gente asiria, la gente de Nínive; en tanto que Abdías advirtió a los edomitas sobre su inminente castigo. Los tres últimos profetas del Antiguo Testamento (Hageo, Zacarías y Malaquías) animaron a las personas que habían regresado del cautiverio para servir fielmente a Dios. Después de haber hecho este breve resumen, podremos entender mejor el contexto de esta profecía contra Edom. Dios llamó a Abdías, probablemente un profeta del reino del sur, para declarar Su juicio contra Edom.

Además de Abdías, otros profetas trajeron mensajes contra Edom. Por ejemplo, en Ezequiel donde se lee esta declaración: “Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia el monte de Seir, y profetiza contra él, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti, oh monte de Seir, y extenderé mi mano contra ti, y te convertiré en desierto y en soledad. A tus ciudades asolaré, y tú serás asolado; y sabrás que yo soy Jehová. Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo, por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, que a sangre te destinaré, y sangre te perseguirá; y porque la sangre no aborreciste, sangre te perseguirá. Y convertiré al monte de Seir en desierto y en soledad, y cortaré de él al que vaya y al que venga. Y llenaré sus montes de sus muertos; en tus collados, en tus valles y en todos tus arroyos, caerán muertos a espada. Yo te pondré en asolamiento perpetuo, y tus ciudades nunca más se restaurarán; y sabréis que yo soy Jehová. Por cuanto dijiste: Las dos naciones y las dos tierras serán mías, y tomaré posesión de ellas; estando allí Jehová; por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, yo haré conforme a tu ira, y conforme a tu celo con que procediste, a causa de tus enemistades con ellos; y seré conocido en ellos, cuando te juzgue. Y sabrás que yo Jehová he oído todas tus injurias que proferiste contra los montes de Israel, diciendo: Destruidos son, nos han sido dados para que los devoremos. Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo lo oí. Así ha dicho Jehová el Señor: Para que toda la tierra se regocije, yo te haré una desolación. Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti; asolado será el monte de Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy Jehová”, Ezequiel 35:1-15.

En Joel, leemos esta frase: “Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente”, Joel 3:19. Del mismo modo encontramos esa reprensión en las palabras del profeta Miqueas al referirse a la actitud de Edom que no dejó pasar a Israel por su territorio cuando caminaba hacia la tierra prometida (cf. Números 20:14-21). Este fue el mensaje de Miqueas: “Por eso yo también te hice enflaquecer hiriéndote, asolándote por tus pecados”, Miqueas 6:13.

Debido a que Edom no actuó misericordiosamente hacia su hermano Israel/Judá, Dios lo condenó irrevocablemente. Cuando leemos estos versículos sobre los cuales vamos a reflexionar, entendemos por qué el título de este estudio: El juicio divino es causado por la falta de misericordia.

En el texto de Abdías encontramos una etapa más acerca de la condena hacia Edom luego de haber observado su ruda actitud frente a la consternación de Israel/Judá. A lo largo de la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento observamos que existe un espíritu de contienda, hostilidad, combate. El diablo está combatiendo contra nosotros, contra el pueblo de Dios con todas sus fuerzas. Él es el enemigo, es necesario entonces percibir que estamos en guerra y que debemos luchar con diligencia por la fe que una vez nos fue dada (Judas 3). Satanás ha introducido ampliamente la idea de que todo está bien, que no existen actitudes equivocadas en los procederes humanos, con la finalidad de depositar aún más orgullo en el corazón de las personas, que por naturaleza ya son orgullosos y deteriorar de esta manera la dependencia de Dios. El diablo quiere mostrarnos algo bueno en todo lo que hacemos. Él trata de colorear nuestras actitudes en tonos de gris. Sin embargo, la Biblia, está llena de un fuerte lenguaje contra el pecado y la falsa modestia.

Muchas de las palabras que Cristo le dijo a los fariseos, en el mundo “modernizado” de hoy son interpretadas como de cristianos de poca categoría; ejemplo de ello lo encontramos en Mateo 23. Esto nos lleva a reflexionar en lo que se ha convertido el cristianismo y si Cristo está siendo excluido. Pasajes como Tito 1, 2 Pedro 2; Judas; Apocalipsis 2:6; 19:1-6 son muy fuertes en cuanto a la batalla contra el error y en contra de los que lo propician. No deberemos ceder o armonizar con ellos, ni con sus prácticas. Cuando la iglesia de Laodicea intentó comprometer la verdad del evangelio (Apocalipsis 3:14-22), en la práctica ella dejó al Señor del lado de afuera llamando a la puerta de Su propia iglesia exhortándoles que le permitieran entrar. Nuestras alianzas pueden colocar al Señor a un lado de nuestras vidas. Nuestros puntos de vista distorsionados pueden hacernos llegar al punto de rechazar los principios del Evangelio.

Cuando el mundo dice que hay que: "aprovechar las oportunidades", cuando el mundo dice que: "No podemos dejar pasar la oportunidad", estamos siendo conducidos a eludir las condiciones de nuestro prójimo, incluso en una situación de peligro, de dificultad, de abatimiento. Lo que el mundo enseña es que debemos exhibirnos poderosos y fuertes en todas las situaciones, aun a costa de hundir más a nuestro hermano, o prójimo. El mundo inculca la idea de egoísmo, y nosotros nos dejamos envolver.

Sin embargo, así como satanás trata de atraernos a lo malo, Dios, en infinita gracia, bondad y misericordia nos llama siempre la atención y nos advierte en contra de nuestras malas obras. En los días del Antiguo Testamento, en época de los profetas, estos hombres fueron usados por Dios para llamar la atención, no sólo de su pueblo, sino también de otras naciones por los pecados de orgullo, egoísmo e insensibilidad, como lo vemos en este caso particular, en las palabras de Abdías contra la nación edomita.

La expresión "A causa de..." era parte del vocabulario de los profetas, y era la explicación que Dios daba a su pueblo u otras naciones acerca de los juicios venideros que Él haría de derramar sobre los injustos y malvados. Dios desea enseñarnos que tenemos un patrón de vida que seguir; nos ha proporcionado unas normas de comportamiento para modelar nuestras motivaciones, actitudes y reacciones. Siendo que nuestro Dios es Santo, debemos ser santos. Siendo nuestro Dios perdonador, debemos perdonar, siendo misericordioso debemos actuar con misericordia.

Debido a que, a menudo, actuamos como los edomitas, insensibles al sufrimiento de los demás, el principio que este texto nos presenta como desafío  se observa en la siguiente frase: La falta de misericordia para con los abatidos resultará en el juicio divino contra el insensible.

Vamos a encontrar en este texto, tres consecuencias causadas por la falta de misericordia.

La vergüenza por la crueldad, v. 10

A causa de la violencia con la que trataste a tus parientes cercanos de Israel, te llenarás de vergüenza y serás destruido para siempre.

En el versículo 10, encontramos nuevamente el fundamento teológico de la profecía de condenación dado por Abdías contra el pueblo de Edom. La razón de esa condena fue la traición que cometió Edom contra su hermano Israel/Judá. Edom se colocó del lado de los enemigos de Israel en el momento en que Jerusalén y Judá estaban viviendo en gran angustia. En palabras de Abdías, la visión de Dios, esta actitud de Edom, fue una crueldad contra Israel.

Como vimos en la introducción al estudio de esta profecía, Esaú era el hermano gemelo de Jacob/Israel. Entre los hermanos tiene que haber protección y cuidado especial por el hecho de ser hermano, Romanos 12:10. Esa protección debía ser parte de la conciencia fraternal y moral, pero Edom había abandonado estas prácticas. No proteger a tu hermano, no apoyarlo, pero además asociarse con los que se levantan contra él, es crueldad. La sentencia es definitiva y el castigo es que no habría ninguna esperanza. Edom sería avergonzado por el Señor, porque él había abandonado los principios básicos de la relación humana.

El mensaje por el desprecio, vs.11

Cuando tus parientes fueron invadidos, te mantuviste al margen y te negaste a ayudarlos. Los invasores se llevaron sus riquezas y echaron suertes para repartirse Jerusalén, pero tú actuaste como un enemigo de Israel.

El versículo 11 destaca cómo había sucedido esta crueldad edomita. Es probable que Abdías se refiriera a algún acontecimiento histórico, como vimos en la introducción, o en los días del rey Joram o en los días de la invasión de Babilonia, cuando Jerusalén fue mancillada por el enemigo. Cuando tomaron la ciudad y se llevaron a muchos judíos cautivos. Sea cuando sea que ocurrió este siniestro, esta derrota israelí, los edomitas no cumplieron el mandamiento de conciencia moral y el deber de hermano. La protección de su gemelo. Pero más allá de eso Abdías también dijo que la indiferencia, la insensibilidad edomita frente a la desgracia de los Israelitas fue más allá. Los edomitas se aprovecharon de las circunstancias y se comportaron como enemigos; también saquearon a sus hermanos que estaban sufriendo.

Frente a esta actitud, el profeta Ezequiel fue usado por Dios para también advertir a Edom, con estas palabras: “Así ha dicho Jehová el Señor: Por lo que hizo Edom, tomando venganza de la casa de Judá, pues delinquieron en extremo, y se vengaron de ellos; por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y cortaré de ella hombres y bestias, y la asolaré; desde Temán hasta Dedán caerán a espada. Y pondré mi venganza contra Edom en manos de mi pueblo Israel, y harán en Edom según mi enojo y conforme a mi ira; y conocerán mi venganza, dice Jehová el Señor”, Ezequiel 25:12-14.

Reprobar el orgullo, vs. 12-14

No debiste alegrarte cuando desterraron a tus parientes a tierras lejanas. No debiste gozarte  cuando el pueblo de Judá sufría semejante desgracia. No debiste hablar con arrogancia en ese terrible tiempo de angustia. No debiste saquear la tierra de Israel mientras ellos sufrían semejante calamidad. No debiste regodearte de su destrucción mientras sufrían semejante calamidad. No debiste robar sus riquezas mientras sufrían semejante calamidad. No debiste pararte en la encrucijada  para matar a los que intentaban escapar. No debiste capturar y entregar a los sobrevivientes en su terrible tiempo de angustia.

Antes de analizar estos versículos, examinemos lo siguiente: ¿Por qué Dios se identifica a sí mismo en las Escrituras, como el Dios de Jacob, su pueblo? Al estudiar la historia de estos pueblos vemos que existieron grandes contrastes entre Jacob y Esaú. Jacob fue sin duda una persona egoísta y engañadora. Entonces, ¿Por qué no se presenta Dios, como el Dios de Esaú? Para responder a esta pregunta debemos comprender una valiosa lección. Dios no piensa como nosotros pensamos. Dios no actúa de acuerdo a nuestra visión. Esta elección de Dios es una manifestación de su gracia y soberanía. El hombre nunca tendrá suficiente mérito delante de Dios como para actuar de manera diferente. Así como David, que cometió adulterio y asesinato, fue considerado para ser un hombre conformado al corazón de Dios; así como Pablo perseguidor de la iglesia, fue elegido para llevar el Evangelio a los gentiles; así también Jacob, el engañador, fue escogido para ser padre de una nación de donde descendería el Mesías, Jesús, nuestro Salvador. Esta es una lección acerca de la soberanía y la gracia de Dios.

Debido a que Edom se condujo de manera no aceptable a los ojos de Dios, Edom sería avergonzado, fue advertido, y reprendido.

En estos versículos 12 al 14 encontramos siete razones por las que Edom fue condenado:

  1. No debió haber mirado con placer en el día en que su hermano estaba siendo quebrantado;
  2. No debió haberse alegrado de los hijos de Judá en el día de su quebrantamiento;
  3. No debió haber hablado a boca llena, el día de su angustia;
  4. No debió haber entrado por la puerta del pueblo de Dios en el día de su quebrantamiento;
  5. No debió haber echado mano los bienes de su hermano el día de su quebrantamiento;
  6. No debió haberse parado en las encrucijadas para matar a los que escapaban;
  7. No debió haber entregado a los que quedaron el día de la angustia.

Conclusión

¿No es cierto que a veces pareciera que actuáramos de la misma forma? Siempre tenemos que evaluarnos a la luz de las Sagradas Escrituras.

Estos pecados de Edom, que trajeron el juicio de Dios contra ellos deben ser comprendidos y no deberán ser practicados por aquellos que desean vivir una vida que agrada y glorifica el nombre de Dios.

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Visión de Abdías.  Jehová el Señor ha dicho así en cuanto a Edom: Hemos oído el pregón de Jehová,  y mensajero ha sido enviado a las naciones.  Levantaos,  y levantémonos contra este pueblo en batalla.  He aquí,  pequeño te he hecho entre las naciones;  estás abatido en gran manera. La soberbia de tu corazón te ha engañado,  tú que moras en las hendiduras de las peñas,  en tu altísima morada;  que dices en tu corazón:   ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila,  y aunque entre las estrellas pusieres tu nido,  de ahí te derribaré,  dice Jehová. Si ladrones vinieran a ti,  o robadores de noche (¡cómo has sido destruido!),   ¿no hurtarían lo que les bastase?  Si entraran a ti vendimiadores,   ¿no dejarían algún rebusco? ¡Cómo fueron escudriñadas las cosas de Esaú!  Sus tesoros escondidos fueron buscados. Todos tus aliados te han engañado;  hasta los confines te hicieron llegar;  los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti;  los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti;  no hay en ello entendimiento. ¿No haré que perezcan en aquel día,  dice Jehová,  los sabios de Edom,  y la prudencia del monte de Esaú? Y tus valientes,  oh Temán,  serán amedrentados;  porque todo hombre será cortado del monte de Esaú por el estrago. Abdías 1-9.

Introducción

Hoy tenemos como objetivo comenzar el estudio del texto del profeta Abdías. Vamos a estudiar Abdías 1-9. Este texto nos presenta la sentencia de Dios contra Edom. Y esta sentencia condenatoria de Dios fue causada por el orgullo de Edom, que se consideraba como una nación impenetrable.

Este pecado de Edom nos recuerda Proverbios 6:16-19 donde lista las actitudes que no agradan a Dios:
Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
Las manos derramadoras de sangre inocente,
El corazón que maquina pensamientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al mal,
El testigo falso que habla mentiras,
Y el que siembra discordia entre hermanos.
Todas estas actitudes son rechazadas por Dios; y es interesante notar que una de ellas es los ojos altivos. Esto merece nuestra reflexión. Dios aborrece el orgullo. El orgullo carece de todo fundamento, por lo tanto es estúpido e irracional.

La persona orgullosa es sabia en su propia opinión (Proverbios 3:7; Romanos 12:16), y esta es la razón por la cual el orgulloso se cierra a la enseñanza o consejo (Proverbios 9:7-8).
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal. 
Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. 
El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; El que reprende al impío, se atrae mancha. No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará.
La persona que es orgullosa, soberbia presume conocer mejor todas las situaciones y circunstancias, y considera que no será abatida por ninguna de ellas. El orgullo se evidencia en el amor a sí mismo, la  avaricia,  vanagloria,  soberbia, jactancia etc. (Romanos 1:30; 2 Timoteo 3:2); o en la presunción de que se tiene más control sobre la vida de lo que realmente se tiene (Santiago 4:13-16, contexto); o una pretenciosa exhibición con respecto a posiciones y logros materiales (1 Juan 2:16; Filipenses 3:4-8).

En el soberbio se puede observar un aire de superioridad, (Proverbios 21:4), en un hablar insolente (Salmo 17:10), lucen su orgullo como un collar de piedras preciosas y se visten de crueldad (Salmo 73:6). El orgullo se manifiesta en el tratamiento despectivo hacia las personas que les parece inferiores, o que están pasando por necesidades y tribulaciones (Lucas 18:9-14; Romanos 14:1-3). El orgullo puede conducir a cierta intrepidez y exceso de confianza con respecto a permanecer de pie (Proverbios 14:6; Mateo 26:31-35; 1 Corintios 10:12).

Santiago llama a los soberbios al arrepentimiento porque "… Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes…  limpiad las manos… purificad vuestros corazones... Humillaos delante del Señor, y él os exaltará" Santiago 4:6-10. La Palabra debe convertirse en el espejo en el cual nos vemos a nosotros mismos, Santiago 1:22-25, exponiendo el pecado escondido en nuestro corazón, Salmo 19: 11-14.

Edom no se humilló, no se molestó en conocer la voluntad de Dios, no trató de conocer la ley del Señor y por lo tanto llegó a ser cada vez más orgulloso, no teniendo compasión del pueblo de Dios cuando este estaba siendo victimizado.

De manera que, lo que la Biblia nos muestra, en relación con el orgullo, un tema tan serio y tan común en nuestra experiencia de vida, es que el orgulloso será avergonzado; y ese es el mensaje de Abdías en estos versículos, ese es el juicio de Dios contra Edom.

Cuando Jerusalén fue masacrada,  cuando fue invadida y derrotada en una de sus muchas luchas contra los enemigos, Edom, una nación tan cercana, no ayudó. Enorgulleciéndose de su seguridad y tomando ventaja de la debilidad de los hijos de Israel, los edomitas los perjudicaron aún más. Hubo enemistad entre las dos naciones durante mucho tiempo y después de muchas circunstancias, entonces vino la Palabra de Dios a través de su profeta, con una palabra de juicio y condenación. Por lo tanto, el desafío para nosotros en este pasaje podría resumirse en esta frase: Las actitudes impías contrarias a la voluntad de Dios resultarán en juicio divino.

En este texto encontramos tres consecuencias como resultado de las actitudes impías contrarias a la voluntad de Dios que producen juicio divino.


La 1ª el orgullo será derrotado

Versículos 1-4:
Esta es la visión que el Señor Soberano reveló a Abdías acerca de la tierra de Edom. Hemos oído un mensaje del Señor, que un embajador fue enviado a las naciones para decir: «¡Prepárense todos! ¡Convoquemos a nuestros ejércitos y ataquemos a Edom!». El Señor dice a Edom: «Te haré pequeña entre las naciones; serás muy despreciada. Has sido engañada por tu propio orgullo  porque vives en una fortaleza de piedra  y haces tu morada en lo alto de las montañas. “¿Quién puede tocarnos aquí en las remotas alturas?”, te preguntas con arrogancia; pero aunque te remontes tan alto como las águilas y construyas tu nido entre las estrellas, te haré caer estrepitosamente», dice el Señor. NTV. 
En estos versículos tenemos el pronunciamiento del juicio contra Edom. El versículo 1 es introductorio, pero es importante, debido a su gran mensaje teológico. Este primer versículo podría dividirse en cinco partes:

  1. El profeta comienza haciendo una referencia a su visión específica, que nos muestra la naturaleza de su mensaje. Las visiones eran una manera por la cual los profetas interpretaban el mensaje de Dios a los Israelitas y al mundo de una situación histórica específica.
  2. El profeta introduce su nombre: Abdías, que significa, como hemos visto anteriormente: siervo o adorador de Jehová, pero no hace ninguna mención acerca de su familia, la fecha o el contexto de su profecía.
  3. La expresión hebrea: Jehová el Señor, pone de relieve o da significación a la autoridad divina sobre los pueblos y los reyes de la tierra. Es la majestad suprema de nuestro Dios, que tiene algo que decir acerca de Edom, un pueblo no reconocido como pueblo de Dios, pero sobre el cual Jehová también tiene autoridad.
  4. Aquí Abdías habla como un miembro de la comunidad de los profetas que interpretan el mensaje divino y después envían un mensajero a las naciones con su proclamación. Este mensajero desempeña el papel de "Ángel", pues es enviado con el mensaje particular.
  5. Esta declaración es un llamado a los pueblos vecinos a unirse para el juicio contra Edom por causa de su mal comportamiento hacia una nación hermana de Israel/Judá.

Los versículos dos al cuatro nos proporcionan el fundamento teológico de la predicción de condenación formulada por Abdías.

El versículo 2 resalta la condenación de una nación orgullosa, destacando su destino final: será reducida porque se enalteció a sí misma con soberbia y arrogancia. Será abandonada y menospreciada, porque se remontó sobre otros.

El mensaje divino a través de sus profetas fue y sigue siendo:
Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios, Miqueas 6:8.
Este mensaje tiene un carácter universal y eterno;  esto es confirmado por la misma Palabra, porque Jehová estaba juzgando a Edom basado en esa premisa moral para todas las naciones.

En los versículos 3-4 nos encontramos con las razones de la destrucción de Edom.

En el versículo 3, constatamos que la soberbia es el peor consejero y un mal conductor de la vida, ya que ninguno de sus consejos son verdaderos; de hecho, se han comprobado como falsos. También se apunta a Edom, como el pueblo que vivía en las grietas de las rocas, porque particularmente Edom se había establecido y fortalecido en esa zona y allí habían construido una fortaleza (cf. 2 Reyes 14:7), más adelante ese sería el lugar donde construirían la ciudad de Petra, por los nabateos.

Este sitio se caracterizaba por la seguridad militar que ofrecía y por la seguridad geográfica que proporcionaba en comparación con otros lugares.

El versículo 4 utiliza dos imágenes para mostrarnos la insensatez de la soberbia de Edom, pues se habían imaginado que como nación, podrían exaltarse tantas veces como quisieran; como "las águilas" que emprenden vuelo, escapando siempre de sus enemigos; como remontando a "las estrellas" asumiendo que las alturas los protegerán de los ataques de sus enemigos. El profeta anuncia la condenación de Dios diciendo: de ahí te derribaré, dice Jehová. Sin lugar a dudas, una lección para aprender es que no hay un lugar lo suficientemente resguardado como para proteger a cualquier nación del juicio de Dios.

La 2ª las riquezas serán esparcidas

Versículos 5-7:
«Si vinieran ladrones en la noche y te robaran, (¡qué desastre te espera!) no se llevarían todo. Los que cosechan uvas siempre dejan unas cuantas para los pobres. ¡Pero tus enemigos te aniquilarán por completo! Registrarán y saquearán cada rincón y cada grieta de Edom. Se llevarán hasta el último de los tesoros escondidos.» Todos tus aliados se volverán contra ti y ayudarán a expulsarte de tu tierra. Te prometerán paz mientras traman engañarte y destruirte. Tus amigos de confianza te tenderán trampas  y ni siquiera te darás cuenta. NTV.
El versículo 5 introduce, un lamento irónico de la destrucción de Edom, utilizando otras dos figuras: los ladrones y los vendimiadores, contrastando de esta manera el pequeño daño que harían estos ladrones y vendimiadores en comparación con la gran destrucción que le esperaba a Edom, de manos de aquellos que fueron convocados por nuestro Dios para castigar a Edom. A diferencia de los ladrones que sólo toman lo que quieren, los que castigarán a Edom no van a dejar nada, tomarán todo. La destrucción será completa. La diferencia con los vendimiadores es que estos en tiempo de cosecha dejan algo para los pobres (cf. Lucas 19:10), pero aquellos que se levantarían contra Edom no dejarían absolutamente nada. El saqueo sería completo. La predicción introduce la destrucción total de Edom y es descrita utilizando el perfecto profético, es decir, que el futuro es tan cierto que el profeta lo expresa como ya realizado; mostrando la convicción de que su mensaje es divino y que sin duda se cumplirá.

En el versículo 6 tenemos la declaración de la pérdida de la seguridad y protección de Esaú o Edom. Todo lo que estaba oculto y que daba seguridad nacional a Edom habían sido descubiertos y sus tesoros saqueados. Esos tesoros escondidos eran el resultado del comercio de las caravanas en el desierto. Los bienes y tesoros de los cuales se enorgullecía Esaú se habían perdido.

Cabe señalar que Abdías utiliza el nombre Esaú para referirse a Edom, utiliza el nombre de una persona para referirse a un grupo. Esto es lo que se llama "personalidad corporativa". Así Esaú fue descubierto, y por lo tanto no estaría bajo la ilusión que proporcionaba la falsa sensación de seguridad y protección.

Y el versículo 7 que ya condena Edom comienza declarando porqué es incierta la seguridad y protección que disfrutaba Edom. Sus antiguos aliados, los moabitas, los amonitas y los árabes beduinos ahora serían sus adversarios. Los aliados de Edom, con los que había firmado alianzas de mutua defensa ahora no cumplirían sus acuerdos; aquellos que habían firmado un acuerdo de paz con Edom ahora se levantarían contra él para hacerle la guerra. Los antiguos compañeros de Edom ahora lo traicionarían.

Para Abdías esta situación no sería entendida por Edom. Estos tres comportamientos por parte de los antiguos aliados mostraron cuan incierta es la seguridad y protección humana de la cual Edom se enorgullecía. Esta situación recuerda el momento en que los babilonios se volvieron contra Edom, después de destruir Jerusalén. El rey Nabonido (556-539 a.C.) levantó una campaña contra Edom que puede haber destruido la ciudad de Bosrah y acelerado el proceso por el cual los edomitas se desintegraran durante los siglos VI y V a.C. por esa época. Edom desaparecería y un nuevo reino, los nabateos, surgirían en su lugar.

La 3ª la sabiduría será destruida

Versículos 8-9:
En aquel día ni una sola persona sabia quedará en toda la tierra de Edom —dice el Señor—. Pues destruiré en las montañas de Edom a todos los que tengan entendimiento. Los más poderosos guerreros de Temán sentirán terror, y todos en las montañas de Edom serán exterminados en la masacre. NTV. 
En el versículo 8 es condenada la sabiduría y la prudencia del monte de Esaú, las cuales se exhibían de manera implícita opuestas a la sabiduría y la prudencia del monte Sión. La sabiduría y la prudencia de Edom descansaban en sus aliados, en acuerdos y alianzas de paz con los pueblos vecinos que, a decir verdad, eran potencialmente una amenaza para la estabilidad y seguridad de Edom. Por otro lado, la sabiduría y la prudencia de Sión, es decir, de Israel y Judá, descansaba en el temor de Jehová y no "apartarse del mal" (cf. Proverbios 1:7; 3:5-7).

Como mencionamos anteriormente, practicar la justicia y amar la misericordia era la verdadera sabiduría y la mejor consejera para las naciones (cf. Miqueas 6:8).

Por lo tanto, la confianza en las fuerzas humanas se convierte en gran maldición, mientras que la confianza en Dios es una bendición (cf. Jeremías 17:5-7). Cabe señalar que Edom era famoso por sus sabios (cf. Job 15:1; Jeremías 49:7 y Baruc 3:23), pero esa sabiduría no valdría de nada cuando llegase el juicio divino. ¿En qué o en quién hemos basado nuestra sabiduría?

En el versículo 9 tenemos la condenación a la valentía de Temán, la principal ciudad de Edom y que estaba protegida por Sela (roca) y todos sus hombres de guerra. Este valor era presentado como circunstancial, sustentado en las ventajas geográficas de la ciudad y su ejército. Sin embargo, todo el ejército se derrumbó delante del señorío de Jehová, y toda la ventaja geográfica de una nación no fue nada delante del poder del reino de Dios que se manifiesta y cambia la historia de cualquier nación.

Conclusión

Al concluir nuestra reflexión, creo que podemos enumerar siete actitudes vistas en Edom que no debemos practicar para evitar el juicio divino:

  1. No debemos quedar observando la desgracia de nuestro hermano.
  2. No debemos alegrarnos en el día de la ruina de nuestro hermano.
  3. No debemos hablar demasiado en el día de la angustia del hermano.
  4. No debemos poner las manos en los bienes de nuestro hermano.
  5. No debemos perseguir y traicionar a los perseguidos.
  6. No debemos aniquilar a los perseguidos.
  7. No debemos entregar a los supervivientes al enemigo.

Oro para que usted obtenga del Señor la capacitación para prevenir esas actitudes que atraen su juicio contra los que la practican.

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Este estudio está basado en el libro de uno de los profetas menores. Estaremos iniciando con los aspectos introductorios del profeta Abdías. Es de suma importancia dedicar un tiempo para estudiar estos aspectos que nos darán el contexto y los detalles que rodean este libro de la Biblia y su autor. Al conocer el contexto del libro, el autor, los destinatarios, la época y el lugar donde fue escrito y hacia donde estaba dirigido, tendremos mejores condiciones para entender el texto inspirado, y así aprovechar por completo el mensaje que Dios quiere que aprendamos. Comencemos entonces con los aspectos introductorios del libro.

Autoría.

El nombre Abdías significa "siervo de Jehová", "adorador de Jehová". Este nombre expresa el carácter de la persona que lo tiene, conforme a la costumbre del Medio Oriente de aquellos días, cuando colocaban el nombre de acuerdo con el deseo personal de los padres. Abdías era un nombre común en el Antiguo Testamento, así que nos encontramos con varias referencias a este nombre:
  1. El mayordomo del palacio de Acab (cf. 1 Reyes 18:3-16);
  2. Un descendiente del rey David (cf. 1 Crónicas 3:21);
  3. Un descendiente de Isacar (cf. 1 Crónicas 7:3);
  4. Uno de los seis hijos de Azel de Benjamín (cf. 1 Crónicas 8:38 y 9:44);
  5. Un levita que volvió de la cautividad (cf. 1 Crónicas 9:16);
  6. Uno de los guerreros Gaditas que se unieron a David en el desierto (cf. 1 Crónicas 12:9);
  7. Un empleado enviado por Josafat para enseñar la ley de Dios (cf. 2 Crónicas 17:7);
  8. Un levita  supervisor de la reforma del templo (cf. 2 Crónicas 34:12);
  9. Uno de los sacerdotes que firmaron el compromiso de mantener la ley, junto con Nehemías (cf. Nehemías 10:5).
Incluso con tantos personajes con el mismo nombre, es difícil querer identificar a uno de estos con el profeta que Dios había llamado para llevar su mensaje al pueblo de Edom. Este nombre común en el tiempo del Antiguo Testamento, era tan común como Onésimo en el Nuevo Testamento. Sin duda, este es el décimo personaje con el nombre de Abdías.

En relación a este profeta debemos señalar que no tenemos referencias personales sobre él, ni tampoco datos que se puedan utilizar para cualquier inferencia. Sin embargo existe la tradición rabínica del Talmud de Babilonia que identifica al autor del libro como el mayordomo, o funcionario del palacio del reino del norte, el reino de Israel en los días del rey Acab (cf. 1 Reyes 18:3-16), pero no hay ninguna base histórica para esta posición.

Sin embargo, debido al hecho de que Abdías se enfoca en Jerusalén es posible que el profeta que escribió fuera un judío, así como también el  editor final del libro.

Acerca de la fecha.

Debido a la imprecisión en cuanto a la autoría, la cuestión de la fecha también es difícil de definir. Tenemos dos posibles teorías:
  1. Muchos adoptan la fecha postexílica, después del 586 a.C., en base a una referencia vaga al Salmo 137:7 y posible referencia de Jeremías 49:7-22. También es posible que así como Jeremías citara otros dos profetas, Isaías y Miqueas, es muy posible que él haya citado a Abdías y no lo contrario, o entonces que los dos profetas Abdías y Jeremías hayan tenido acceso a una fuente común, que luego con el tiempo se perdió.
  2. Otros adoptan la fecha preexílica, alrededor de 848 a 841 a.C., durante el reinado de Joram, cuando el reino del sur, el reino de Judá, fue atacado por una coalición de naciones Palestinas (cf. 2 Reyes 8:20-22). La profecía de Abdías habría sido de esa época por ser más concisa, en comparación con la profecía de Jeremías, mucho más detallada (cf. Jeremías 49:7-22). Además, aceptando esa fecha, el pasaje: Porque también los edomitas habían venido y atacado a los de Judá, y habían llevado cautivos (2 Crónicas 28:17), aproximadamente un siglo después, en los días de Acaz, tendría más sentido, porque informaba de un ataque edomita sufrido antes (en la época de Joram) (cf. 2 Crónicas 21:1-20).
Aunque existe la incertidumbre acerca de la fecha, podemos adoptar cualquier teoría sin perjuicio de la inspiración divina, sin embargo, es más probable que el libro fuera escrito en el período del  rey Joram.

Contexto histórico

Edom fue un pequeño reino situado al sureste de Judá, al este del Mar Muerto, entre el Golfo de Aqaba y el mar muerto (Génesis 36:6-8) cerca del monte de Seir. Por el difícil acceso que las montañas producían, sus habitantes eran orgullosos y se sentían seguros.

Edom estaba formada por los descendientes de Esaú, gemelo de Jacob (Israel), pero siempre hubo tensiones en esa relación. Las relaciones entre Jacob, después Israel, y Edom fueron siempre hostiles. Históricamente, la rivalidad comenzó desde temprano, cuando Jacob engañó a su hermano tomando la bendición de la primogenitura, aun cuando este la había despreciado (cf. Génesis 27) y continuó cuando los dos se separaron y luego volvieran a reunirse después de mucho tiempo (cf. Génesis 32-33). Este conflicto se incrementó en los días en que Israel, después de salir de Egipto, marchaba a la tierra prometida; el pueblo de Edom le impidió cruzar sus tierras. Había odio entre los dos pueblos (Números 20:14-21; Deuteronomio 2:4-6; Salmo 137:7-8). Este antagonismo continuó aun después de asentado Israel en Canaán (cf. 2 Samuel 8:14; 2 Reyes 14:7; 2 Crónicas 28:17).

Los profetas también registrarían este antagonismo en profecías anti edomitas como se ve en Isaías, Jeremías, Ezequiel, Joel, Amós (Isaías 34:5; Jeremías 49:7-22; Lamentaciones 4:21-22; Ezequiel 25:12-14; 35; Joel 3:19; Amós 1:11 ss.).

Mucho después de eso, siendo Babilonia el imperio mundial, Edom y otras naciones hicieron, junto con Israel, una alianza contra los caldeos. Posteriormente Edom traicionando el acuerdo se unió a Babilonia y en el 587 a.C., cuando las fuerzas de Nabucodonosor rodearan Jerusalén, (2 Reyes 25:3-7), y poco después que la destruyó, habiendo intentado el rey de Judá huir hacia Jordania, no lo consiguió, porque como relatan los libros de Salmos y Lamentaciones, junto con Abdías, Edom ayudó a Babilonia para capturarlo.

Para Israel, Edom es un símbolo para referirse al enemigo. Y esta tradición presenta a Edom como el mundo hostil que se opone a los propósitos divinos (cf. Isaías 63:1-6). Los profetas consideraban a Edom y Asiria los enemigos que se levantaron contra Dios y su pueblo. Este antagonismo entre los dos pueblos continuó hasta la época del Nuevo Testamento, con la comparación entre la religiosidad de Israel y la impiedad de Edom (cf. Romanos 9:13; Hebreos 12:16). Pero este enemigo sería derrotado en la era mesiánica (Cf. Isaías 34:8 ss.; Ezequiel 35).

Acerca del libro

El libro de Abdías es el más corto del Antiguo Testamento y se encuentra en la Biblia hebrea (el texto masorético) entre los libros de Amós y Jonás (al igual que en nuestras versiones en español). Probablemente este orden se da por la referencia de Edom en la predicción profética de la restauración del tabernáculo caído de David mencionado en Amós 9:11-12, convirtiéndose de esta manera en el tema de Abdías.

El libro de Abdías  menciona el castigo de Jerusalén específicamente en manos de Edom, y a la vez señala cuándo los exiliados de Israel y Jerusalén responderán a Edom por sus crímenes. Sin embargo, como observamos, el libro de Jonás, trata de un enemigo más fuerte, Asiria y su capital Nínive, y muestra que puede haber arrepentimiento toda vez que Dios da oportunidades para todos. Pero en el caso de Edom, después de muchas oportunidades no le quedaban más nada que su completa destrucción.

Acerca del análisis literario.

Haciendo un análisis literario del libro podemos decir que hay una unidad temática, ya que trata de la destrucción total de Edom por su maldad contra su hermano Jacob, o Israel.
  • En los versículos 2-9 leemos acerca de la advertencia a Edom, de la razón de su destrucción y cuan terrible será esa destrucción.
  • En los versículos 10-15 tenemos una descripción de la gran maldad de Edom y la causa de su juicio.
  • En los versículos 16-21 tenemos el pronunciamiento escatológico del día de Jehová, con el juicio a todas las naciones y la restauración de Judá.
  • Los versículos 15-18 se refieren al día de Jehová en relación a Edom, Judá y todas las demás naciones.
  • Y en los versículos 19-21 que surgen como un apéndice en prosa, se refieren a los reemplazos geográficos de Israel y de Judá como una obra del reino de Dios.

Acerca del género literario.

El libro de Abdías se encuentra dentro del género profético. Aquí encontramos pronunciamientos breves, un estilo conciso, un lenguaje poético y el apoyo en Jehovah, mediante la fórmula del mensajero: “Jehovah el Señor ha dicho”, y el uso del llamado “perfecto profético”, donde el futuro es tan cierto que el profeta lo expresa  como  ya  realizado.  La  forma  literaria  es  de  sentencia  con  dos  sentidos:
  1. desgracia  y  
  2. salvación.
En el caso de Abdías encontramos desgracia para Edom y salvación para Israel y Judá.
Acerca de la estructura del texto.
  1. El juicio divino es seguro y será total 1-9.
  2. El juicio divino es contra el orgullo y descuido 10-14.
  3. El juicio de Dios es símbolo del juicio universal 15-16.
  4. El juicio divino es el anuncio de la liberación del pueblo de Dios 17-21.

Sobre el tema.

Abdías describe las decisiones de Dios en cuanto a Edom. Describe el juicio divino contra un pueblo, emparentado con el pueblo de Dios, que en vez de condolerse y servir de apoyo a su pariente, siempre ha sido hostil y traicionero. Así que la profecía de Abdías anuncia la destrucción final de Edom y reafirma la victoria del Monte Sión sobre el Monte Seir por el Señor.

Sobre la similitud con otros profetas.

Abdías muestra una relación con Joel y Jeremías. Abdías y Joel están relacionados de la siguiente manera:
  1. Abdías 11, con Joel 3:3;
  2. Abdías 15, con Joel 1:15;
  3. Abdías 16, con Joel 3:17;
  4. Abdías 18, con Joel 2:5; y
  5. Abdías 17 con Joel 2:32.
Estos dos profetas utilizando el contexto histórico de Edom y Judá destacan la idea del Día del Señor, o el día del juicio divino contra las naciones.

Pero Abdías también tiene esta relación con Jeremías:
  1. Abdías 1 con Jeremías 49:14;
  2. Abdías 2 con Jeremías 49:15;
  3. Abdías 3 con Jeremías 49:16;
  4. Abdías 4 con Jeremías 49:16; y,
  5. Abdías 5 con Jeremías 49:9.
Entre los dos profetas también tienen diferencias en cuanto al "día del Señor" y "la restauración de Israel".

Acerca del Día del Señor.

El "Día del Señor" se refería en sus orígenes como las manifestaciones victoriosas de Jehová en favor de su pueblo Israel. Sin lugar a dudas, en los libros de los profetas, el "Día del Señor" se convirtió en un día de castigo, de visita y de ira de Jehová contra su pueblo Israel (cf. Joel 1:15; 2:1-11; Amós 5:18-20; Sofonías 1:7, 14-18); sin embargo era un día de juicio contra los enemigos de Israel (cf. Isaías 13; Ezequiel 30). Sin duda, en el contexto de la dominación extranjera, el tema era positivo para Israel (cf. Isaías 13:6-9 contra Babilonia y Ezequiel 30:2 contra Egipto).

Ya en el Nuevo Testamento, el "Día del Señor" se ve en la perspectiva escatológica de Dios (cf. Lucas 1:68) y con relación a la segunda venida del Señor Jesucristo (cf. Mateo 24:36; 2 Pedro 3:1-10).

Acerca del pueblo de Edom.

Edom, una nación que consiste de los descendientes de Esaú, gemelo de Jacob e hijo de Isaac y Rebeca, estaba ubicado al sureste de Judá, en una región montañosa que hoy día es la parte suroeste del reino de Jordán.

Edom algunas veces es nombrado Esaú (Malaquías 1:3), Idumea, y monte de Seir (Ezequiel 35:3). Todos estos nombres son intercambiables y se refieren a la misma nación, Edom.

Génesis 36 describe el crecimiento rápido de Edom. Deuteronomio 2:5 nos informa que el territorio de Edom no era parte de la tierra prometida a Israel y nunca sería parte: “No os metáis con ellos, porque no os daré de su tierra ni aun lo que cubre la planta de un pie: porque yo he dado por heredad a Esaú el monte de Seir”.

Ezequiel condenó a la nación de Edom, diciendo: “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción...” Ezequiel 35:5.

A través de los tiempos antiguos, los edomitas mostraron su enemistad contra los hebreos, cuando rehusaron dar a Moisés y a su pueblo la autorización de pasar por el territorio de los edomitas, Números 20:14-22. Pero en el tiempo de Eliseo, los edomitas, se juntaron con Israel y Judá en una alianza militarista, 2 Reyes 3:9. Luego, Judá derrotó a Edom en una guerra, 2 Crónicas 25:5-12.

Las profecías mayores contra Edom son halladas en Isaías 34, Jeremías 49:7-22, Ezequiel 25:12-14 y 35:1-15, y el libro de Abdías.

Isaías profetizó acerca del juicio de Dios contra Edom cerca el año 700 a.C., y Jeremías, Ezequiel y Abdías rindieron sus profecías de sentencia pronto sobre Edom cerca del año 600 a.C..

Tiene un buen sentido buscar el cumplimiento de estas profecías contra Edom en aquel período de tiempo en la historia. No obstante, algunos han sugerido que estas profecías contra Edom todavía no han sido cumplidas, y que su cumplimiento acontecerá en nuestro siglo, en el siglo XXI.

Hay dos problemas grandes con esta teoría:
  1. Los edomitas ya no existen. Es imposible castigar a un pueblo que ya ha desaparecido de la faz de la tierra hace muchos siglos.
  2. El profeta Malaquías, escribiendo cerca del año 400 a.C., habló del juicio de Dios contra Edom como algo fenecido: “Y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los chacales del desierto”, Malaquías 1:3.
La historia muestra que los edomitas fueron saqueados por los ejércitos de los caldeos en la primera parte del VI siglo a.C., y que al fin del VI siglo a.C. los nabateos atacaron a los edomitas, echándolos fuera de sus fortalezas en las montañas del monte de Seir, hasta el desierto del Neguev.

Las profecías contra Edom fueron completamente cumplidas, y no es necesario esperar el cumplimiento de estas profecías otra vez, porque los edomitas ya no existen como nación ni grupo étnico.


Acerca de los temas teológicos.

Tenemos en esta pequeña profecía tres temas destacados que están estrechamente vinculados a la escatología bíblica. Ellos son:
  1. El juicio de Dios. Que es anunciado como el Día del Señor que está cerca y es terrible. Este juicio se presenta con dos enfoques: "vendrá a su pueblo", representado por Israel, y "llegará a otras naciones" representado por Edom.
  2. La destrucción de los enemigos del Señor. Aquí en Abdías esta destrucción es simbolizada en la destrucción de Edom. Con este tema se vislumbra la certeza del "triunfo del bien contra el mal", tema muy destacado en los mensajes apocalípticos y que se convertirán en la base de la esperanza cristiana.
  3. La Soberanía de Dios. Esa soberanía sobre todo el universo es presentada desde el principio del libro hasta el final. De hecho, el libro comienza diciendo: Así ha dicho Jehová el Señor (cf. 1) y termina con la siguiente frase: y el reino será del Señor (cf. 17), revelando la noción teológica dentro de la cual se desarrolló el mensaje profético.

Acerca de la razón de estudiar Abdías.

Todos hemos sufrido injusticia cuando estábamos abatidos y debilitados frente a las circunstancias. Tal vez un amigo o incluso un familiar se aprovechó de nuestros momentos de debilidad  causándonos un mayor abatimiento. Al estudiar Abdías vemos que Dios atenderá a tales injusticias.

En el estudio de esta profecía también veremos la lealtad y la fidelidad de Dios hacia su pueblo. Puede tardar, es posible que no nos demos cuenta, pero se establecerá la justicia de Dios, y por lo tanto también seremos recompensados por la espera en él.


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